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Hola, nuevamente estoy con ustedes. Antes que nada les agradezco el que una vez más estén leyendo mis comentarios sobre un tema que me apasiona.
Como les comenté la semana pasada, hoy voy a dedicar este espacio a los adultos mayores, esos seres tan fantásticos de los cuales he aprendido tanto.
Todos sabemos que ha medida que las personas envejecemos se producen cambios en el físico, en la salud y en el estado de ánimo; desgraciadamente estos cambios son progresivos e inevitables pero varias investigaciones han demostrado que la rapidez del deterioro se puede modificar mediante la práctica de la actividad física.
Aquí es donde entramos nosotros como promotores de esa actividad física que tanto bien le hace a todas las personas, en este caso, a los adultos mayores.
Mediante mi trabajo he podido comprobar que cuando los abuelitos se animan a practicar algún deporte, o simplemente a caminar, su estado mejora enormemente ya que por este medio se integran a una sociedad activa y dejan de ser espectadores de la vida para convertirse en protagonistas de su propia vida.
Es muy gratificante ver a nuestros adultos mayores en la pista de atletismo o jugando Cachibol, porque ellos nos ponen el ejemplo de querer mejorar su calidad de vida, de ser más autosuficientes, de cuidar su salud; ellos encuentran en el ejercicio una salida a sus tristezas, a su soledad, aquí hacen amigos, algunos son de su edad, sin embargo otros son jóvenes que están aprendiendo de ellos, que hablan con ellos pidiéndoles consejos o simplemente escuchan sus historias de vida; aquí tratamos de que los abuelitos se sientan queridos, cuidados, protegidos por que se lo merecen.
Ellos nos enseñan que nunca es tarde para practicar un deporte, que la calidad de vida que tengas en tu vejez va a depender de la calidad de vida que tuviste en tu juventud, y que siempre hay tiempo para querer disfrutar la vida, sin importar los tropiezos que se sufran en el camino.
Por todo esto les aseguro que cada adulto mayor que conocí y conoceré en el transcurso de mi vida será para mí un ejemplo de vida, de fortaleza, de enseñanza y por medio de estas líneas les brindo un tributo y les expreso todo mi agradecimiento por permitirme ser parte de sus vidas.
Por último los invito a traer a sus abuelitos, a sus papás, a sus tíos, a sus hermanos mayores o vengan ustedes mismos a practicar deporte en la COMUDE, vengan a activarse físicamente con nosotros y mejoren así su salud física y mental. Los espero...
Hasta la próxima semana… ¡cuídense mucho!
Comentarios a: fabiana.soisa@comudeleon.gob.mx
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